"El mayor castigo para quienes no se interesan por la política
es que serán gobernados por personas que sí se interesan"

Arnold J. Toynbee

Friday, June 29, 2012

No más miedo al Socialismo

Hay una frase de Marie Curie que viene a mi mente de manera frecuente, sobre todo en estos tiempos electorales:

Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender.
Y es que la ignorancia es el origen del miedo mismo. Aquello que no comprendemos nos llena de inseguridad, de incertidumbre sobre lo que será de nosotros, de lo que somos o lo que tenemos. Esto lo digo por todos aquellos hombres y mujeres que guardan en su interior un miedo profundo hacia un concepto que, sin darse cuenta, han experimentado durante toda su vida y de la cual no estarían dispuestas a desprenderse. Así es, tienen miedo de algo de lo que no querrían deshacerse. Y eso que tanto temen se llama socialismo.

Los mexicanos ponemos un grito en el cielo cuando alguien se atreve a susurrar una palabra tan malévola, autoritaria y que incluso algunos calificación de hasta diabólica. ¿Pero son todos esos calificativos adecuados para el socialismo? ¿Cuántos de ustedes, quienes están de acuerdo en que el socialismo es una ideología perversa han obtenido esas ideas de medios de comunicación convencionales? ¿Cuándo alguien les menciona el término piensan en Chávez y en Castro? Si la respuesta es afirmativa, quizás les interese echar un vistazo al siguiente video:


Y aunque este segmento es parte de un programa norteamericano, Real Time conducido por Bill Maher, llama la atención que un discurso en favor del socialismo provenga de un ciudadano de la nación capitalista por excelencia. ¿Es decir que EUA, pese a ser el ejemplo del neoliberalismo económico, tiene también políticas socialistas? Pues ni más ni menos.

Quienes se quejan del socialismo, dudo mucho que muestren una negativa a la idea de renunciar a un sistema educativo gratuito y de calidad, a un seguro médico universal, a seguros de desempleo o a un sistema de transporte público respetable. Ninguna nación en el mundo, repito, ninguna nación es completamente capitalista o completamente socialista, ni siquiera los Estados Unidos, aún menos Cuba o China. Las economías en el mundo son una mezcla de ideas y políticas públicas, y es que un capitalismo sin restricciones acaba por abrir aún más la brecha entre los ricos y pobres, y el socialismo desmedido que aleja a la inversión, al crecimiento económico y desfavorece la búsqueda de un estado de bienestar.

Todos los extremos son malos, no cabe duda. Pero de lo que estamos hablando en este momento es que tanto el capitalismo como el socialismo son buenos, tanto el capitalismo como el socialismo son malos. No es cuestión de escoger uno u otro, sino hacer un diagnóstico de nuestro país y determinar qué es lo que necesita para mejorar el nivel de vida de su población.

Hablemos de México, durante el pasado sexenio se sumaron a la cifra oficial del gobierno federal 7 millones de nuevos pobres, acumulando más de 50 millones en todo el territorio del país. 50 millones de un total de 110 millones aproximadamente, estamos hablando de cerca de 50% de los mexicanos! Es tiempo de pensar en un cambio de fondo en la manera en que administramos los recursos de la nación. No hablamos de eliminar la propiedad privada, ni nacionalizar empresas y alejar a la inversión extranjera. Necesitamos de una política más humana, que asegure a los mexicanos un nivel mínimo de bienestar.

No se trata de quitarle al pobre para darle al rico. Se trata de que paguen más los que más tienen. No estamos inventando el hilo nego, nuestra Constitución ya lo establece así en su artículo 31, fracción IV:

Son obligaciones de los mexicanos [...] Contribuir para los gastos públicos, así de la federación, como del Distrito Federal o del estado y municipios en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes.
Sin embargo, no acabamos de entender que muchas veces nuestras ideas son sembradas por aquellos a los no les conviene un cambio en el país. Quienes prefieren seguir viviendo en un paraíso fiscal tienen los medios para transmitir ideas al resto de la población. Tratan de convencernos que un gobierno que se preocupe por los más pobres es un peligro para el futuro de la nación. Cada quien debe remar con sus propias fuerzas, cada quien debe velar por los suyos, y si no tienes los medios para dar a tu familia lo más elemental, entonces ése es tu problema.

Con socialismo nos referimos a construir un piso de bienestar para todos. Que todos, tanto ricos como pobres, disfruten de un nivel de vida mínimo indispensable: que a nadie le falte alimentación, salud, educación y trabajo. ¿Es eso tan malo? Mis amigos me dicen que ellos no están dispuestos a trabajar como burros para que venga el gobierno, te quite tu dinero y se lo dé a los pobres que no hacen más que estirar la mano. Aunque las cosas no son tan simples como eso, los impuestos que pagamos actualmente no son destinados hacia los más necesitados, pero sí son succionados por unos pocos poderosos en las altas cúpulas del gobierno. ¿Eso no les molesta? Además, ¿No estarían dispuestos a pagar felizmente sus impuestos si supieran de antemano que no tendrán que pagar un solo peso por educación y seguridad social? ¿Por tener un sistema de transportes y carreteras de calidad? Todos esos son bienes y servicios que provienen del Estado y son creados para uso y beneficio de todos, no de sólo unos cuantos, eso es socialismo.