Cito: "Ya quiero que se terminen estas campañas para que dejen de llenar mi muro con toda esa política". Si tan sólo México pudiera llorar o sollozar por el desprecio de sus hijos... Inconcebible e indignante.
El desprecio hacia los políticos se ha expandido como un cáncer, pasando del individuo a los asuntos que rodean al individuo, del ser humano con nombre y apellido a los asuntos de interés nacional y que a todos nos afectan. Peor aún cuando ese desprecio se convierte en indiferencia, entonces sí es que tenemos un problema, porque el odio te mueve, te indigna, te frusta, te hace sentir que las cosas no pueden seguir así. ¿Pero qué puede hacer un hombre indiferente para cambiar su entorno?
Hace un par de semanas un amigo sociólogo me preguntó con gran interés: ¿A qué se debe tu gran interés por la política considerando que tu profesión se encuentra dentro de las ciencias exactas? No dudé ni un segundo en responderle: Porque la política es asunto de todos.
Como bien dicta una de mis citas favoritas, alguna vez pronunciada por Arnold J. Toynbee, un historiador británico:
"El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan"
El momento del ciudadano es ahora. Los movimientos surgidos tras el viernes negro en la Ibero fueron un ensayo, al igual que las marchas anti-EPN previas y posteriores a las elecciones. Las elecciones mismas no fueron más que un requisito, un trámite en la historia de nuestro país. ¿Creíamos que por marchar y gritar "Fuera EPN", el PRI se iba a desprender de la silla presidencial así de fácil? No seamos ingénuos. Lo que está pasando, tenía que pasar.
Pero hay algo que no estaba en los planes, algo que nadie había visto venir: "El Despertar de México". Hoy no es momento de deprimirse, ni de derrotarse ni mucho menos de resignarse. Es tiempo de tomar impulso y aprovechar esta nueva ola de participación, de entrega, de inconformidad con el gobierno que nos quieren imponer.
Es tiempo de hacer crecer el movimiento. Es tiempo de lograr lo que no pudimos hacer en 6 años del Calderonato y que soñamos con cambiar tan sólo 1 mes antes de las elecciones.
La carrera para transformar a México no es una carrera de velocidad, es una carrera de distancia, es un maratón. Vamos paso a paso, sin desesperarse, pero con constancia y entrega. Que no se pierdan los ánimos, las grandes transformaciones de México no se hicieron en 1 día, ni en unas elecciones. No todo está perdido, la historia apenas comienza a escribirse.
No comments:
Post a Comment